Jorge Restrepo
Cali, Colombia, 1961


Ficha técnica de la exposición
"Oficios"
de Jorge Restrepo


 
                   

 

 

Ficha técnica

 

Título del proyecto:             “Oficios”

Artista:                                Jorge Restrepo

Artista invitado:                  Wilson Peña, Cuba

Música y sonido-arte:         JPierelli

Luces:                                  Walter Suazo

Asistentes:                          Dina Lagos, Celeste Ponce, Carlos I. Herrera

 

Entidades:                           Alianza Francesa, Embajada de Francia, Air France/KLM, Programa de la Mujer y Programa Especial de VIH-SIDA del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Fondo Global, Centro de Derechos de Mujeres, Colectivo de Mujeres contra la Violencia,  y Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer.

 

Lugar:                                  Alianza Francesa, Tegucigalpa

Fechas:                                22  a 28 de febrero de 2007

Inauguración:                      Jueves 22 de febrero, 7:00 pm

 

Objetivo

 

Este proyecto busca generar un espacio de reflexión sobre las diferencias de roles de género, y elementos del mundo que enfrenta una mujer en la vida doméstica.  La simbología de los guantes lleva muchos mensajes, siendo pilar el concepto de violencia intrafamiliar y del hombre hacia la mujer. El proyecto cuenta con un elemento complementario sobre el SIDA, y su presencia como interventor de la vida.  Mediante la evocación de una serie de recuerdos, llamadas de atención visual, la obra parte del concepto de la inclusión.  La inclusión comienza en el momento en que el asistente es sorprendido debiendo ponerse unos guantes para ingresar a la sala. Un ritual que convierte al espectador en parte de la obra misma. Los guantes toman vida, al contar con un individuo que los lleva puestos. Allí también se expresa, desde el primer momento, la existencia de los géneros y su alejamiento. Los hombres forman una fila aparte de las mujeres, para recibir los guantes.  Todos pasan al salón. Hay un contraste de dos extremos, se reúnen la música electrónica (acción inspirada en un rave, con sus significados de liberación, tolerancia, movimientos y conversación eufórica…) con un elemento doméstico: los guantes para lavar platos…Cada guante de mujer expresa un sentimiento, una frustración, un deseo no cumplido, un reto, una cadena que ha tenido que arrastrar una ama de casa, todo según la observación del artista. En medio de la fiesta, hay un rudo observador, mudo, de guantes negros: el hombre. Irrumpe, de forma metafórica, el SIDA, con la foto-performance. Luego la  información fría, en textos, sobre asuntos de género, SIDA…en la pantalla. Esa pantalla que en las discotecas es el elemento que concentra las miradas con imágenes frívolas, acá se toma a la audiencia con mensajes sociales dramáticos.  La participación de las entidades que se han mencionado, legitima el proyecto artístico, como componente del quehacer de sus programas y su necesidad de crear consciencia en todos los espacios.

 

Descripción

 

Se prepararon 80 guantes para mujeres y 60 para hombres, para un total de 140 guantes.

 

Cuando las personas llegaron a la antesala fueron atendidas por un grupo de asistentes, trabajando en línea, en mesas largas. Primero recibieron un poco de talco en las manos y luego un par de guantes de la exposición. Se había previsto que quien no quisiera ponerse guantes no podría ingresar, excepto casos especiales de salud. Las mujeres usaron guantes decorados (pintura, uñas postizas, flores, encajes…), y los hombres guantes negros sin decoración. Una vez que las personas estaban en el interior de la sala, y a la medida que iban entrando, se les pedía que posaran para las fotos. Había varios fotógrafos realizando esta tarea, y generando un ambiente de flashes….

 

Se reforzó el ambiente de discoteca con música electrónica.  Las bebidas (agua en tarro, cerveza en lata, refrescos en envase plástico) se repartían sin protocolo, sin meseros, desde una hielera puesta en el piso de la “discoteca”, a medida que las personas ingresaban…había música electrónica, la cual fue manejada por JPierelli. 

 

Se dio libertad a las personas para que posaran en grupos, en distintas posiciones. Había desde temprano prensa, cámaras filmando, luces…fotógrafos.

 

Iluminación: la sala está parcialmente iluminada. Hay cambios de luces periódicamente. Efectos de luces, manejados por el artista hondureño Walter Suazo.

 

El ambiente se creó como algo incómodo, una discoteca de música electrónica a la cual el público no estaba acostumbrado. Pocas personas sabrían qué hacer. Se refuerza con esta atmósfera el sentido de relación entre el guante y quien lo lleva puesto.

 

Foto performanceHomenaje 25 años desde que murió la primera persona de VIH”: se hizo una interrupción, y se apagaron las luces. Se rompe la sala con el ingreso de una escalera de aluminio – de tijera – y desde un computador se proyectó en pantalla grande, un fotoperformance de Wilson Peña, desnudo, con los guantes en posición del símbolo del Sida.  El fotoperformance estaba acompañado por el canto “Ejercicio de amor libre” de Freddy Mercury.

 

Sinopsis por Jorge Alberto G. Fernández: “El lazo rojo, tradicional emblema de solidaridad y apoyo hacia los portadores y enfermos de VIH/SIDA, se ha ido convirtiendo con el tiempo en un estereotipo, un elemento decorativo más, que es usado por muchos para exteriorizar una postura, para dar una imagen, y ya no tanto como la encarnación de un verdadero sentimiento solidario. Miles de personas se lo ponen en su ropa por el mero hecho de ilustrar un cacareado vanguardismo. El verdadero lazo más que una tira roja colgada de la solapa, debe ser intangible. Debemos llevarlo no sólo a principios de diciembre, sino cada día, en nuestros pechos, abiertos a aceptar la diferencia y en nuestras manos, extendidas para dar el apoyo adecuado en el momento preciso. Con su más reciente trabajo en técnica digital, el joven artista visual cubano Willson Peña Castillo, se transfigura a sí mismo en un lazo rojo viviente cuya impactante imagen nos obliga a reflexionar sobre la esencia de la solidaridad. En un mensaje nada encriptado, sino más bien evidente, el artista manifiesta sin tapujos su carnal y desnudado apoyo a aquellos que padecen la peor de las enfermedades, que no se llama VIH o SIDA, sino EXCLUSIÓN”.

 

Las fotos de Willson Peña circulan por unos 15 minutos. Posteriormente se apaga el proyector.  20 minutos después se apagan las luces y se proyectan datos históricos de SIDA en Honduras, violencia intrafamiliar, etc, en una proyección de colores dramáticos (fondo negro, letras de tipografía desgastadas).

 

Instalación: Al momento del cierre, se minimiza el efecto de las luces, pero la sala sigue estando en ambiente de discoteca. Entró un grupo de asistentes con rejas metálicas, y las colgó en diferentes partes en medio de la fiesta. Se les pidió a las personas que colgaran los guantes en los ganchos previamente dispuestos en los marcos metálicos. Todos los guantes iban colocados a la misma altura, proceso que hacían las personas mismas, y cuya documentación continuaba de forma activa.  Las personas colocaron los guantes según su criterio, quedando una instalación informal y con más fuerza de lo planeado inicialmente.  Una vez que terminó la disposición de los guantes, se apagó la música y se encendió la totalidad de las luces. Salió la gente después de que se permitió un espacio para recorrer la muestra, observando los guantes. En este momento llegaron aún nuevas personas que no participaron del proceso de instalación.  Los guantes fueron reagrupados por el artista a la misma altura, y poniendo uno por casilla, con el fin de garantizar el manejo del inventario de la exposición (visualizar pérdida de piezas) durante los días restantes.

 

 

 

Website Builder